¿Cómo llegué a ser entrenador?
Empecemos por el principio: ¿Por qué quise dedicarme a esto? Hace unos 11 años —ya empiezo a sentirme viejo— competía en ultramaratones y trail en Venezuela. Llevaba unos cinco años entrenando a tope, conociéndome a mí mismo, que es la clave para rozar nuestro 100%. En esa época tenía a un gran entrenador (el único que he tenido): Federico "Fuco" Pisani. Un tipo técnico, preparado y, sobre todo, paciente. Él me enseñó a entrenar con inteligencia, a calmar mis impulsos y a ser estratega. Estaba en un nivel físico muy bueno. No era élite, pero siempre asomaba la cabeza en los primeros cinco lugares de la general. Estaba "enrachado" y, a pesar de las advertencias de mi entrenador, no quise parar. Forcé la máquina: tres o cuatro competencias en menos de dos meses. Resultado: me desgarré el abductor izquierdo. Un "autorregalo" que me costó un año fuera de las carreras. Durante ese año de lesión, viví varias fases: Tristeza profunda por no poder hacer lo que amaba. Crisis de identidad: Me sentía perdido. No sabía quién era yo si no estaba compitiendo o entrenando. En mi inocencia de aquel entonces, mi único sueño era correr lo más rápido posible y ser el mejor, pero no dimensionaba el costo. Con la lesión, ese sueño se desmoronó. Pero entre tanto pensar, un día surgió la chispa: “Si no puedo competir yo, ¿por qué no ayudo a otros a hacerlo?”. Se lo pregunté a mi entrenador. Su respuesta fue de apoyo total, pero con una advertencia que me marcó: estudia. No se trataba de replicar en otros lo que me funcionaba a mí; se trataba de entender a cada persona como una unidad única. ¿La lección? Todo proceso duro —sea merecido o no— puede llevarte a un lugar mejor. Es difícil verlo cuando estás hundido en el pantano, pero hoy, 11 años después, puedo decir que he sido feliz acompañando a otros en su camino deportivo. Y lo mejor: volví a correr, pero esta vez sabiendo quién soy yo más allá del cronómetro. El proceso de cómo me formé te lo contaré en otro post…
KM 0
Luis Chavez
4/6/20261 min read
